
En el corazón del mar Caribe, a solo 20 kilómetros de Cartagena, se encuentra Corona Island, una exclusiva isla privada gestionada por la icónica marca de cerveza Corona. Este destino de ensueño no solo ofrece paisajes paradisíacos, playas de aguas turquesas y lujosos bungalows sobre la arena blanca, sino también una propuesta sin igual: cerveza gratis e ilimitada para todos sus huéspedes. Sin embargo, lo que realmente distingue a este rincón colombiano del resto de los resorts es su firme compromiso con la sostenibilidad y la preservación del entorno.
Un modelo turístico que apuesta por la exclusividad responsable
Corona Island representa una nueva visión del turismo de lujo. Con una capacidad máxima para 20 huéspedes, distribuidos en 10 cabañas de diseño ecológico, el enfoque del proyecto es ofrecer una experiencia íntima y personalizada, donde cada detalle está orientado a reforzar el vínculo del visitante con la naturaleza. Las instalaciones están construidas con materiales como guadua y técnicas tradicionales de bahareque, propias de las comunidades locales. La isla opera 100% con energía solar, no se permite el uso de plásticos de un solo uso y todo el sistema de residuos está diseñado para minimizar el impacto ambiental.
Este enfoque ha sido reconocido internacionalmente: en 2022, Corona Island se convirtió en la primera isla del mundo certificada con el “Blue Standard” de Oceanic Global, que garantiza altos estándares de sostenibilidad ambiental. En un mundo cada vez más consciente de los efectos del turismo masivo, este tipo de iniciativas marcan un precedente para el futuro del sector.

Cerveza ilimitada, pero con propósito
La posibilidad de disfrutar de cerveza Corona gratuita durante toda la estadía podría parecer un mero gancho publicitario, pero en este contexto va más allá. Según voceros de AB InBev, la empresa cervecera propietaria de la marca, el consumo ilimitado de cerveza se enmarca dentro de una experiencia que promueve el disfrute responsable, relajado y conectado con el entorno. No se trata de un resort para fiestas, sino de un refugio para reconectar con uno mismo y con la naturaleza, donde la cerveza se convierte en un símbolo de disfrute consciente.
La isla ofrece tanto Corona Extra como Corona Cero, la versión sin alcohol, permitiendo a los huéspedes elegir su experiencia sin restricciones. Todo esto forma parte de una filosofía más amplia que la marca ha impulsado en los últimos años, centrada en la naturaleza, el bienestar y la desconexión digital.
Actividades y experiencias más allá del relax
Los visitantes no solo vienen a descansar en una hamaca con una cerveza en la mano. Corona Island propone actividades diseñadas para reconectar con la tierra y el mar, como el snorkel en arrecifes coralinos, la plantación de manglares o el aprendizaje sobre la biodiversidad marina local. También se ofrecen terapias de sonido, yoga frente al amanecer, clases de cocina tradicional y masajes relajantes. Cada experiencia ha sido cuidadosamente curada para fomentar el bienestar personal y la conciencia ambiental.
Gastronomía local, sostenible y deliciosa
La oferta gastronómica en la isla se basa en ingredientes de origen local, adquiridos de forma ética a comunidades cercanas. El menú cambia a diario en función de la disponibilidad, siguiendo una lógica de consumo estacional y de cercanía. Platos tradicionales colombianos se combinan con propuestas internacionales, con opciones vegetarianas, veganas y sin gluten, todo preparado sin conservantes ni productos industriales. El objetivo: que cada comida sea un reflejo del entorno que la produce.
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Acceso limitado, experiencia única
Por el momento, el acceso a Corona Island está limitado a ciudadanos de países seleccionados, como Colombia, Argentina, Chile, Brasil, Perú, Ecuador, Canadá y Sudáfrica. Estados Unidos, por razones logísticas y legales, no está incluido en la lista de destinos habilitados, aunque esto podría cambiar en el futuro. Las reservas están disponibles en plataformas como Airbnb, Booking.com o Expedia, con precios que oscilan entre los 650 y los 2.500 euros por noche, dependiendo del paquete y la temporada.
Este modelo de exclusividad busca garantizar una experiencia sin aglomeraciones, donde cada huésped se sienta parte activa de un espacio natural cuidado y respetado. No es un destino de consumo masivo, sino una apuesta por el turismo regenerativo.
Conclusión
Corona Island es mucho más que un resort de lujo en el Caribe colombiano. Es un laboratorio de turismo sostenible, un ejemplo de cómo las grandes marcas pueden invertir en proyectos que combinan placer, conciencia ecológica y desarrollo local. Con cerveza ilimitada como gesto de hospitalidad y una propuesta que celebra el contacto con la naturaleza, la isla ofrece una alternativa moderna y responsable al modelo turístico tradicional. Un paraíso real donde cada trago tiene sabor a compromiso con el planeta.
Fuentes: