
Nuestras manos son una de las partes del cuerpo más expuestas y utilizadas en la vida diaria. Desde el lavado frecuente hasta el contacto con productos químicos, las manos sufren constantemente. Esta exposición puede provocar fisuras en la piel, pequeñas grietas dolorosas que, si no se tratan a tiempo, pueden tener consecuencias para la salud. A continuación, exploraremos los riesgos de estas fisuras y cómo mantener nuestras manos saludables.
¿Qué son las Fisuras en la Piel de las Manos?
Las fisuras en la piel son pequeñas grietas o cortes que se producen principalmente en los dedos, nudillos y palma de las manos. Estas se forman cuando la piel pierde su elasticidad y se reseca en exceso. Las causas más comunes incluyen:
- Lavado frecuente de manos: El uso constante de jabón puede eliminar los aceites naturales de la piel.
- Exposición a productos químicos: Detergentes, desinfectantes y productos de limpieza pueden irritar la piel.
- Factores climáticos: El frío y el viento pueden resecar la piel y causar grietas.
- Condiciones dermatológicas: La psoriasis, el eczema y la dermatitis pueden aumentar la susceptibilidad a las fisuras.

Riesgos para la Salud Asociados a las Fisuras
Aunque las fisuras en la piel pueden parecer un problema menor, pueden generar riesgos importantes para la salud si no se tratan adecuadamente. Algunos de los riesgos más comunes incluyen:
1. Infecciones Bacterianas
Las fisuras en la piel crean una puerta de entrada para bacterias como el Staphylococcus aureus o el Streptococcus. Estas infecciones pueden provocar inflamación, enrojecimiento, hinchazón y en casos graves, celulitis o abscesos.
2. Infecciones por Hongos
Ambientes húmedos y cálidos favorecen el crecimiento de hongos. Las fisuras pueden facilitar infecciones por dermatofitos o cándida, causando síntomas como picazón, descamación y enrojecimiento persistente.
3. Dolor e Inflamación Crónica
Las fisuras en áreas como los nudillos pueden agrandarse con el movimiento constante de las manos. Esto puede provocar dolor crónico e inflamación, dificultando actividades diarias como escribir, lavar o manipular objetos.
4. Complicaciones en Personas con Diabetes
En personas con diabetes, las fisuras en la piel pueden ser más peligrosas debido a una cicatrización más lenta y un mayor riesgo de infecciones. Las complicaciones pueden derivar en úlceras o infecciones más graves que requieran intervención médica.
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Cómo Prevenir las Fisuras en la Piel de las Manos
Afortunadamente, existen diversas estrategias para prevenir la aparición de fisuras en la piel y mantener las manos saludables. Aquí te presentamos algunas recomendaciones prácticas:
1. Hidratación Regular
Aplica una crema hidratante después de cada lavado de manos. Opta por cremas que contengan ingredientes como:
- Glicerina: Ayuda a retener la humedad en la piel.
- Manteca de karité: Proporciona una hidratación profunda.
- Aceite de almendras o jojoba: Nutren y reparan la barrera cutánea.
2. Evita el Uso Excesivo de Jabones Agresivos
Utiliza jabones suaves y sin fragancia que no eliminen los aceites naturales de la piel. Después del lavado, sécate con una toalla suave, evitando frotar con fuerza.
3. Usa Guantes de Protección
Protege tus manos con guantes de goma o látex al realizar tareas que involucren productos de limpieza o exposición prolongada al agua. En climas fríos, usa guantes de lana para proteger tus manos del viento y el frío.
Conclusión
Las fisuras en la piel de las manos pueden ser más que una simple molestia. Representan un riesgo para la salud si no se tratan a tiempo, ya que pueden llevar a infecciones y complicaciones más serias. La hidratación constante, el uso de guantes de protección y una buena rutina de cuidado son claves para mantener tus manos sanas y libres de grietas. Recuerda que cuidar tus manos no solo mejora su apariencia, sino también tu bienestar general.
Fuente: Semana